ALLATRA Nueva York organizó un evento comunitario sobre el impacto de los micro y nanoplásticos en los animales y la naturaleza
Nueva York, 23 de abril de 2026 — ALLATRA Nueva York, en colaboración con el Centro Global de Investigación ALLATRA, organizó un evento comunitario gratuito en Civic Hall, que reunió a residentes de la ciudad de Nueva York para una velada de ciencia, networking y debate abierto. Los ponentes presentaron investigaciones recientes sobre cómo los micro y nanoplásticos están afectando al mundo vivo que nos rodea: desde los ecosistemas oceánicos y los bosques hasta las aves migratorias y las mascotas de nuestros hogares. La presentación se basó en el documental “Nanoplásticos. Una amenaza para la vida” y en el informe “Nanoplásticos: un análisis sistémico de riesgos para la salud humana, los ecosistemas y el medio ambiente”, publicados por el Centro Global de Investigación ALLATRA, así como en estudios científicos adicionales.
¿Qué es el plástico y por qué nunca desaparece realmente?
“Imaginen una sustancia tan omnipresente, tan duradera, que se ha encontrado en el lugar más profundo de la Tierra, la Fosa de las Marianas, a casi 7 millas bajo el nivel del mar, y en el punto más alto de la Tierra, la cima del monte Everest. Imaginen una sustancia que ha atravesado todas las corrientes oceánicas, todas las cordilleras y todas las barreras biológicas. Esa sustancia es el plástico”. Con estas palabras, Oli Kotyk, representante de la Plataforma Cívica ALLATRA, abrió la presentación invitando al público a observar más de cerca algo con lo que la mayoría de las personas interactúa cada día sin pensarlo dos veces.
Una mesa llena de objetos de plástico de todo tipo sirvió como punto de partida para el debate: transparentes y opacos, rígidos y blandos, duraderos y frágiles. El plástico, explicó, no es un único material, sino una amplia categoría de polímeros sintéticos fabricados con miles de aditivos químicos diferentes. Sin embargo, casi todos los plásticos comparten una característica definitoria: la persistencia. Según la EPA, casi cada pieza de plástico producida alguna vez sigue existiendo en algún lugar del planeta, solo que en una forma diferente.
Luego abordó la escala y las consecuencias de esa persistencia: “A partir de un solo gramo de plástico, la fragmentación puede llegar a producir más de un cuatrillón de partículas nanoplásticas, es decir, un número con quince ceros. Y una vez que esas partículas se dispersan en el suelo, el agua y el aire, actualmente no se conoce ninguna forma de recuperarlas”.

Oli Kotyk, representante de la Plataforma Cívica ALLATRA, durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
Para hacer el problema más tangible, Oli invitó a un voluntario del público al frente de la sala para una demostración en vivo. Cuatro objetos —una varilla de cobre, una tira de magnesio, una aguja y una cerilla de madera— estaban suspendidos con hilos dentro de vasos de vidrio. Se pidió a un voluntario que acercara primero un palo de madera, luego unas tijeras y finalmente una pajita de plástico a los objetos suspendidos. Ninguno de los objetos se movió.
Después, los objetos se frotaron con un trozo de lana y se volvieron a acercar, pero aún así no ocurrió nada. Sin embargo, cuando la pajita de plástico se frotó con la lana y se acercó a los objetos suspendidos, los cuatro fueron atraídos hacia ella. El público reconoció inmediatamente el efecto: el plástico había adquirido una carga electrostática, la misma propiedad que, explicó Oli, podría ayudar a las partículas nanoplásticas a interactuar con las células vivas e interferir en los procesos eléctricos fundamentales para la vida.
El mundo natural bajo presión
La doctora Anastasiya Pashigreva, científica y representante del Centro Global de Investigación ALLATRA, presentó investigaciones sobre los impactos biológicos, abordando los efectos de los micro y nanoplásticos en los ecosistemas oceánicos, la fauna silvestre, los insectos, los animales de granja y las mascotas de nuestros hogares.

La doctora Anastasiya Pashigreva, científica del Centro Global de Investigación ALLATRA, durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos. Impacto en los animales y la naturaleza”
Comenzó hablando del océano, la base de la cadena alimentaria marina y una de las principales vías de entrada de los nanoplásticos en los sistemas vivos. El zooplancton, explicó la doctora Pashigreva, no puede distinguir las partículas de microplástico de su alimento natural, ya que estas pueden parecerse al fitoplancton en tamaño, forma e incluso señales químicas.
A continuación, destacó un estudio de 2023 de la Universidad de Massachusetts Amherst y la Universidad Oceánica de China, que mostró que los rotíferos descomponen físicamente los microplásticos y los expulsan en forma de nanoplásticos, siendo cada organismo capaz de producir hasta 366 000 nanopartículas al día. “No estamos ante un problema de contaminación estático”, señaló la doctora Pashigreva. “Estamos ante un problema que se amplifica a sí mismo”.
La contaminación asciende rápidamente por la cadena alimentaria. Se han encontrado microplásticos en hasta el 96% de las sardinas analizadas y en más del 90% de las anchoas examinadas, así como en el tracto gastrointestinal y las branquias del 88% de los peces estudiados.
Los efectos sobre las poblaciones de aves resultaron igualmente alarmantes. Solo en América del Norte, aproximadamente 3000 millones de aves han desaparecido en los últimos 50 años, casi una cuarta parte de la población de aves del continente. La doctora Pashigreva describió un caso que ilustraba la magnitud de la crisis: “Se extrajeron un total de 403 fragmentos de plástico del estómago de una cría de pardela patirrosa de 90 días. El ave nunca había volado ni salido al mar. Murió por el plástico con el que sus padres, confundiéndolo con peces, la alimentaron desde que nació”.
Los polinizadores también están sometidos a una presión creciente. Las poblaciones de abejas en Europa y Estados Unidos han disminuido más de un 30% desde mediados del siglo XX. Su declive representa uno de los cambios ecológicos más trascendentales de la historia moderna, ya que las abejas polinizan aproximadamente el 75% de los cultivos agrícolas y el 90% de las plantas silvestres con flores.

Sección de preguntas y respuestas durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos. Impacto en los animales y la naturaleza”
La doctora Pashigreva explicó que las partículas nanoplásticas pueden entrar en el cuerpo de una abeja a través de la cutícula y llegar al cerebro en un plazo de tres días, causando alteraciones medibles en la memoria, la orientación espacial y la navegación. “Cuando las abejas no pueden orientarse, no pueden recordar dónde recolectaron alimento y no pueden encontrar el camino de regreso a casa, no solo perdemos abejas. Perdemos la base de nuestro sistema alimentario”, añadió.
Para muchos asistentes, la dimensión más personal de la velada estuvo relacionada con las mascotas de nuestros hogares. Se han encontrado microplásticos en los órganos de más del 70% de los gatos y perros examinados, mientras que los alimentos para mascotas analizados en Estados Unidos mostraron una contaminación significativa por plástico tanto en productos para gatos como para perros.
“Su mascota puede estar entre los seres vivos más expuestos de la Tierra”, señaló la doctora Pashigreva. “Son, en un sentido muy real, un sistema de alerta temprana. Cuando vemos un aumento de enfermedades tiroideas, cáncer y problemas reproductivos en las mascotas, deberíamos preguntarnos qué intentan decirnos sus cuerpos”.
Dejó al público con una reflexión que resonó en toda la sala: “Los animales no pueden defenderse por sí mismos. Las abejas que pierden la capacidad de encontrar el camino a casa no pueden decirnos qué les está ocurriendo. La cría de pardela llena de plástico no puede testificar ante un parlamento. Pero nosotros sí lo sabemos. Y al saberlo, somos responsables”.
Soluciones actuales y sus límites
Steven Kasten, ponente de la Plataforma Cívica ALLATRA, abordó las limitaciones de algunas de las soluciones más ampliamente propuestas frente a la contaminación por plástico. Por ejemplo, el reciclaje, que a menudo se presenta como una solución central, en algunos casos puede acelerar la fragmentación en lugar de prevenirla. “No podemos salir de este problema únicamente mediante el reciclaje”, afirmó Kasten. “El reciclaje mecánico somete al plástico precisamente a las tensiones —calor, fricción y cizallamiento— que impulsan la fragmentación. Los plásticos reciclados pueden liberar micropartículas con mayor facilidad que el plástico virgen, mientras que el propio proceso de reciclaje puede generar nanoplásticos adicionales”.

Steven Kasten, representante de la Plataforma Cívica ALLATRA, durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos. Impacto en los animales y la naturaleza”
Los esfuerzos de limpieza de los océanos enfrentan una paradoja similar. Con un estimado de 200 millones de toneladas de plástico ya presentes en el océano y con iniciativas de limpieza que eliminan solo unas 20 000 toneladas al año, se retira anualmente menos del 0,01%. Muchos sistemas de limpieza operan en aguas superficiales, donde el plancton, los huevos de peces y las larvas se concentran en gran cantidad, lo que genera preocupación por la posible captura o alteración involuntaria de organismos marinos durante el proceso. Esto es especialmente importante porque el plancton constituye la base de los ecosistemas marinos y también es responsable de producir más del 50% del oxígeno de la Tierra.
Como nota alentadora, Steve destacó el reciente lanzamiento del programa STOMP (Systematic Targeting of Microplastics) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, anunciado el 2 de abril de 2026. La iniciativa invertirá 144 millones de dólares durante cinco años para estudiar la acumulación, los efectos biológicos y la posible eliminación de micro y nanoplásticos en el cuerpo humano.
“Este es un paso importante en la dirección correcta”, afirmó, “pero es solo el comienzo”. Steve subrayó que abordar la crisis de los micro y nanoplásticos requerirá tanto un esfuerzo científico global coordinado como una reconsideración fundamental de la rapidez con la que pueden desarrollarse e implementarse las soluciones. Los plazos estándar de aprobación de medicamentos de la FDA, por ejemplo, pueden tardar entre 10 y 15 años, un ritmo que los ecosistemas, ya sometidos a una presión creciente, podrían no ser capaces de soportar.

Preguntas, respuestas y networking durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
La doctora Pashigreva concluyó con un desafío para todos los presentes en la sala: “La pregunta al final de esta presentación no es retórica. Puede ser una de las cuestiones científicas y políticas más urgentes de nuestro tiempo: ¿qué podemos hacer? Podemos empezar decidiendo que este problema es lo suficientemente importante como para comprenderlo y lo suficientemente urgente como para actuar”.
La pregunta que permaneció en el público
La velada concluyó con una larga y muy participativa sesión de preguntas y respuestas. La última pregunta vino de Julian Flores, estudiante de último curso de la Universidad de Fordham, quien preguntó a los ponentes cómo explicarían la importancia de la crisis de los micro y nanoplásticos a un niño de seis años de una manera que realmente pudiera comprender.

Preguntas, respuestas y networking durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
Reflexionando después del evento, Julian comentó que le conmovió recordar que muchas de las cosas que la gente ama hoy podrían desaparecer mañana debido a la contaminación por plástico, y que, para los niños, lo que hacemos importa más que lo que decimos. Sintió que el ejemplo que dan los adultos puede, en última instancia, transmitir más que cualquier explicación.
Randy Baicich, creador de contenido centrado en la salud de los océanos que asistió al evento para grabar material para sus canales, afirmó que la velada amplió su perspectiva sobre los impactos ecológicos más amplios de la contaminación por plástico.

Networking durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
“La mayor parte de mi trabajo se centra en el océano, así que aprender hoy sobre otros ámbitos me abrió muchísimo los ojos. Escuchar hablar de los bosques y de cómo todo está interconectado, de cómo las aves se ven afectadas, de cosas como las abejas y de cómo todo está relacionado fue realmente impactante escuchar en persona a alguien tan involucrado en esta investigación”.
La dimensión económica de la crisis de las abejas fue el dato que más se le quedó grabado: “Supone un impacto de 500 000 millones de dólares para nuestra economía si las abejas sufren, y es algo en lo que ni siquiera pensaría en el día a día”.
Johann Hochtialik, que viajó a la ciudad de Nueva York desde el país caribeño de Granada para participar en una presentación en la ONU, habló sobre el tema con un claro sentido de urgencia.

Networking durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
“El desafío global que tenemos con los microplásticos y nanoplásticos es la necesidad de encontrar soluciones urgentemente”. Describió la brecha entre lo que la ciencia sabe y lo que el público comprende como uno de los obstáculos más apremiantes: “La ciencia aún no está llegando a la gente de la manera en que necesitamos que llegue para que el mundo despierte y tome conciencia de la situación”.
La velada le dejó una sensación de esperanza: “El primer paso para cualquier cosa es la conciencia. Tienes un problema: lo primero es ser consciente de él. Y después, la solución llegará junto con ello”.

Networking durante el evento organizado por ALLATRA en Manhattan, Nueva York, “Micro y nanoplásticos: impacto en los animales y la naturaleza”
ALLATRA expresa su sincero agradecimiento a Civic Hall por acoger y coorganizar este evento. Su continuo apoyo al diálogo sobre cuestiones medioambientales y de salud pública refleja un firme compromiso con la participación ciudadana y el bienestar de la comunidad.
Sobre Civic Hall
Civic Hall es una institución de vanguardia ubicada en Union Square, en Nueva York. Fue fundada con una idea sencilla: conectarnos para las oportunidades más valiosas de crecimiento, colaboración y celebración.
Hoy, Civic Hall está impulsado por un propósito claro: liberar el potencial de lo posible en un espacio tan diverso como la ciudad en la que se encuentra. Desde servir como sede de programas educativos y empresas emergentes hasta acoger exposiciones de arte y celebraciones de bodas, ninguna ambición es demasiado audaz.
Sobre ALLATRA
ALLATRA es una plataforma cívica internacional con un centro de investigación en Estados Unidos (Centro Global de Investigación ALLATRA), dedicada al análisis integral de los cambios climáticos y medioambientales, al estudio del impacto de los micro y nanoplásticos, y a la promoción de la cooperación intercultural y la protección de los derechos y libertades fundamentales del ser humano.
En reconocimiento a su compromiso con la protección del medio ambiente y la preservación de la creación, ALLATRA recibió la Bendición Apostólica de Su Santidad el Papa Francisco en 2024. En 2025, Su Santidad el Papa León XIV también otorgó la Bendición Apostólica a la presidenta de ALLATRA y a todos sus voluntarios.
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